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Ronnie Wood e Imelda May en la Plaza Mayor: la noche que fotografiamos desde el público

El jueves 10 de septiembre un Rolling Stone tocó gratis en la Plaza Mayor de Valladolid: Ronnie Wood, a los 79 años, con su banda y con Imelda May. Nosotros lo cubrimos sin acreditación y desde el público, y estas son las fotos. Por qué no hubo foso, quiénes son, qué sonó y qué cambia cuando se fotografía a un Stone entre la gente.

IFecha
11 de septiembre de 2026
IISección
Eventos
IIIFotografías
49
IVLectura
9 min
Ronnie Wood levanta el brazo en el centro del escenario; delante, manos y móviles del público en alto

El jueves 10 de septiembre la Plaza Mayor tuvo al Rolling Stone. Ronnie Wood, guitarrista de los Stones desde 1975, tocó a las 22:00 con su banda, Ronnie Wood and His Band, y con la irlandesa Imelda May, dentro de la Feria y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo. Antes, a las 21:00, el escenario fue para MAREF, a la que también cubrimos: estuvimos en la plaza desde las ocho de la tarde. Gratuito, como todo el cartel de la plaza, y el único concierto gratuito que Ronnie Wood ha dado en España en esta gira: dos días después tocaba en la sala Razzmatazz de Barcelona, a 165 euros la entrada.

Ronnie Wood mira hacia abajo mientras toca una Gibson Les Paul, con chaqueta metalizada verde y azul
Ronnie Wood con la Les Paul, a los nueve minutos de empezar. A 200 mm desde la valla el fondo no se elige: salen el telón rojo y el foco que le quedaba detrás.
Ronnie Wood levanta el brazo con el pulgar hacia arriba ante el micrófono, con la guitarra colgada
El pulgar arriba ante el micrófono, veintiséis segundos después del plano anterior. Aquí el escenario estaba negro detrás y solo se sostienen él y el foco ámbar del lateral.

Esta vez no había foso para nosotros, y lo contamos abajo. Así que hicimos lo que hace cualquiera que quiere ver a Ronnie Wood de cerca: llegar pronto, buscar sitio y no moverse. Todas las fotos de esta entrada están hechas desde el público. Y son estas.

Por qué esta noche no hubo foso

Tenemos acreditación general para todas las fiestas. Para este concierto, además, hacía falta una acreditación adicional de la productora. No llegó. Y al preguntar de quién dependía, el jefe de prensa del Ayuntamiento nos dijo que de la productora, y la productora nos dijo que del Ayuntamiento. Entre los dos, nadie tuvo que explicar quién decide, con qué criterio ni en qué plazo.

Ronnie Wood toca la Les Paul con la cabeza baja; a la derecha, un foco de celdas hexagonales encendido
Cuarenta segundos después del primer disparo de la serie, la misma postura y el foco al otro lado. Entre uno y otro lo que cambia es el fondo, no él.

La productora del concierto es Pandora Producciones. El contrato ascendió a 302.500 euros, dentro de los 1.118.315 euros que el Ayuntamiento destinó este año a los conciertos de la Plaza Mayor; las dos cifras están publicadas en la Plataforma de Contratación del Sector Público. Tratándose de fondos públicos, nos parece razonable que el criterio para decidir quién puede fotografiar el concierto esté escrito en alguna parte.

Ronnie Wood mira al frente con la Les Paul colgada, junto a tres micrófonos en un mismo pie
El único disparo del lote a ISO 1600: aquí le entró un frontal de lleno. En el siguiente ya había que volver a 4000.

Entraron medios de fuera de Valladolid. Entraron creadores de contenido con un móvil y sin equipo profesional. Entraron invitados sin pase. A tres medios locales se nos dejó fuera. Y la Concejalía de Turismo, Eventos y Marca Ciudad lleva todas estas fiestas publicando en sus redes el material que hacemos —o sea, que conoce nuestro trabajo y lo considera lo bastante bueno como para ponerlo en sus canales—: es la misma que esta noche nos dejó en la calle.

Una cantante con vestido de lentejuelas canta agarrada al micrófono de pie, sobre fondo rojo; detrás, un hombre de pelo canoso
Una de las voces de la banda, delante del telón rojo de la trasera. A su espalda, otro hombre en escena con el auricular de monitores puesto.

Esta noche no hemos entrado con ninguna acreditación: hemos cubierto el concierto desde el público, como cualquiera. Y hay un asunto que ya no es de criterio, sino de datos personales: el correo en el que se nos comunicó la denegación incluía la lista de los solicitantes con su DNI y el resultado de cada solicitud. Está en conocimiento de la Agencia Española de Protección de Datos. Aparte, vamos a denunciar la falta de transparencia del proceso de asignación: no que a nosotros no nos la dieran, sino que no haya criterio publicado, ni plazo, ni nadie que responda de él. Sabemos lo que esto puede costar en las próximas fiestas. Lo asumimos.

Una cantante señala al frente con el micrófono en la mano, sobre el telón rojo y un foco de celdas hexagonales
Micrófono de mano y el rojo del telón comiéndose el cuadro. Catorce segundos después del plano anterior de Ronnie Wood.

Ronnie Wood: The Birds, Jeff Beck, Faces y cincuenta años de Stones

Ronald David Wood nació en Hillingdon, a las afueras de Londres, el 1 de junio de 1947: en la plaza tenía 79 años. Empezó en los sesenta con The Birds, pasó por The Jeff Beck Group —de bajista, junto a Rod Stewart— y en 1969 formó Faces con Stewart y los tres supervivientes de Small Faces, Ronnie Lane, Ian McLagan y Kenney Jones: la banda de «Stay With Me» y «Ooh La La». En 1975 entró en The Rolling Stones para sustituir a Mick Taylor, primero de gira y como miembro de pleno derecho desde el año siguiente, y ahí sigue: es el Stone que lleva medio siglo siendo «el nuevo». En solitario firmó en 1974 I've Got My Own Album to Do, de donde sale «Mystifies Me», y ha grabado con George Harrison, Eric Clapton, Bob Dylan, David Bowie, Ringo Starr y Aretha Franklin. También pinta, y expone.

Ronnie Wood, con la boca abierta y las manos en la guitarra, ante un fondo rojo oscuro; a la izquierda, tres micrófonos
Ronnie Wood durante su pase en la Plaza Mayor. Sin acceso al foso, la distancia la puso el teleobjetivo: 200 mm desde la valla.
Plano medio de Ronnie Wood con la boca abierta y las dos manos en la guitarra; a la izquierda, tres micrófonos
El plano más cerrado del lote. Los tres micrófonos de la izquierda aparecen en todos los planos cerrados de esta serie.
Ronnie Wood mira hacia abajo, a la guitarra; a la derecha del encuadre, un foco de celdas hexagonales encendido
Mismo encuadre que los anteriores, unos segundos después. Aquí baja la vista a la guitarra; en el resto de la serie la lleva levantada.
Ronnie Wood, de cuerpo entero con una Gibson Les Paul, ante un telón rojo; detrás, un músico a la batería y un bombo con un ojo pintado
Plano vertical con parte del escenario detrás: el telón rojo, el bombo pintado y un músico de la banda a la batería. La luz aquí es blanca y frontal, no el rojo de los planos cerrados.

A Valladolid llegó con el Fearless Tour. Él mismo lo anunció en su web en agosto: podríamos disfrutar de «canciones de toda mi trayectoria, incluyendo temas de The Rolling Stones, Faces, mi carrera en solitario y mucho más», acompañado por «mi gran amiga y extraordinaria artista Imelda May». Dos noches antes, en el Paradiso de Ámsterdam, la banda había abierto con «It's Only Rock 'n' Roll (But I Like It)» y tocado cerca de dos horas con una veintena larga de canciones. En la Plaza Mayor sonaron, entre otras, «Hey Negrita» e «It's Only Rock 'n' Roll» de los Stones y «Flying» y «Ooh La La» de Faces.

Una cantante levanta los dos brazos sobre la cabeza mientras canta al micrófono; detrás, un telón rojo con una silueta negra
Los dos brazos arriba, a los veinte minutos de concierto. A la derecha, en segundo plano, otro hombre del escenario con el auricular de monitores.
Una cantante con vestido de lentejuelas y el pelo suelto canta al micrófono de mano, bajo luz azul
Una de las voces del concierto, en el tramo de luz azul. Es el único encuadre del lote en el que no aparece una guitarra.
Ronnie Wood toca al borde del escenario, con las piernas abiertas ante el telón rojo; al fondo, la batería y dos focos hexagonales
Del mismo tramo que el plano vertical anterior: mismo telón, mismo músico a la batería. Aquí cabe el escenario casi entero, con los dos focos hexagonales encendidos.
Ronnie Wood toca la guitarra con las piernas abiertas ante un gran telón rojo con un rostro ilustrado
Media hora de concierto y el telón rojo detrás. A 87 mm desde la cuarta fila: más cerca no se llegaba.
Ronnie Wood, agachado sobre la guitarra y con la boca abierta, ante el telón rojo del escenario
Dos segundos después de la anterior y con el mismo 87 mm desde la cuarta fila: otra postura y otra cara.

Imelda May, la voz de Dublín

Imelda May —Imelda Mary Clabby— nació en Dublín en 1974, en el barrio de The Liberties. Se dio a conocer en Later… with Jools Holland y desde entonces ha puesto cuatro discos en el número uno de Irlanda: Love Tattoo, Mayhem, Tribal y 11 Past the Hour. Rockabilly, blues, jazz y soul, y una carrera que se explica por con quién ha tocado: Jeff Beck, con quien compartió el homenaje a Les Paul de los Grammy de 2010, Bono, Lou Reed, Elvis Costello, Noel Gallagher o Smokey Robinson. En la plaza salió en el último tramo, y la crónica de la noche dejó escrito que «compartió protagonismo» con Wood y que «su voz añadió fuerza». Antes, buena parte del peso vocal lo llevaron las cantantes de la propia banda, que son a quienes se ve en varias de estas fotografías.

Imelda May canta con el micrófono en la mano y, a la derecha, Ronnie Wood toca una guitarra amarilla ante un telón de colores
Los dos en el mismo encuadre, a 92 mm desde la cuarta fila. Con dos sujetos hay que abrir el plano: entra el telón entero, magenta y verde, y el humo por la izquierda.
Imelda May canta con micrófono de mano y, junto a ella, Ronnie Wood toca una guitarra amarilla con la cabeza echada atrás
Los dos juntos en el escenario, justo antes de las once. A 110 mm desde la cuarta fila, la lona pintada del fondo se lleva media foto.
Imelda May canta de perfil al micrófono mientras Ronnie Wood, a su lado, toca su guitarra amarilla con la cabeza inclinada
Diecinueve segundos después de la anterior y un poco más cerrado, a 126 mm desde la cuarta fila. Detrás se lee AMMO en el bombo, con el ojo pintado.

MAREF, la de casa

A las nueve, una hora antes que el Stone, el escenario grande fue para MAREF. Es el nombre artístico de Raquel Martín Fernández, compositora vallisoletana, natural de Palazuelo de Vedija, donde empezó a tocar el violín a los diez años con unos músicos italianos que se habían instalado en el pueblo. Aquel violín no se quedó en la infancia: en la Plaza Mayor lo tocó de pie, en el centro del escenario, y después lo dejó colgado del pie del micrófono para cantar con la guitarra. Hasta 2023 firmaba como Raquel Martinfer, en clave de cantautora; ese septiembre estrenó nombre y sonido con «Petricor». Desde entonces ha publicado dos EP, los dos autoeditados: Antes de caer (2024) y Animal Raro (2025). No toca sola: sale en formato eléctrico, con banda. El Ayuntamiento, que la programó como la artista local de la noche, la presentó como «artista y compositora vallisoletana» de «alt-pop electrónico y emocional».

MAREF canta con el micrófono en la mano y la otra abierta ante el pecho; detrás, desenfocada, una guitarrista de la banda
Nueve y trece, primer tramo del pase. A 200 mm desde la valla, la luz lateral la recorta contra el fondo negro del escenario.
MAREF canta ante el micrófono de pie con el violín apoyado en el hombro y el arco cruzando el encuadre en diagonal
Canta sin soltar el violín ni el arco. Detrás, el contraluz ya ha virado a rojo y la banda se queda en penumbra.
MAREF canta ante el micrófono con el violín apoyado en el hombro y el arco entero en diagonal, sujeto en la otra mano
Dos segundos después de la anterior, con el arco ya entero en el encuadre. El violín no sube a la barbilla: se queda apoyado en el hombro mientras canta.
MAREF canta al micrófono con el violín cruzado sobre el pecho y el otro brazo extendido con el arco, ante un fondo rojo
Nueve y media pasadas, el fondo ya en rojo pleno. Con 139 mm desde la cuarta fila a f/2.8 el plano se abre hasta la falda y detrás aparece la estructura del escenario, en silueta.
MAREF toca el violín apoyado en el hombro, con el arco sobre las cuerdas y la mirada baja, en vestido negro y granate sobre fondo rojo
Vertical a 150 mm desde la cuarta fila y f/2.8, quince segundos después del plano general. El fondo rojo queda casi liso, cruzado por una sombra en la esquina de arriba.

No era su primera vez en estas fiestas: el 8 de septiembre del año pasado tocó en el Vivestival, en las Moreras. Y ese mismo certamen lo ganó en 2025, en la final de Palencia, con dos mil euros y una plaza en el FACYL de este año. Abrir para un Rolling Stone en la plaza de tu provincia, con ese camino detrás, es una noche que merece contarse.

MAREF canta al micrófono sujetando un pandero cuadrado en vertical, con la otra mano levantada; detrás, dos integrantes de la banda en penumbra
Veintidós segundos después del plano del violín, con la luz roja ya muy baja. ISO 8000 para sostener 200 mm desde la valla a f/4: el grano entra en el precio.
MAREF canta al micrófono con una baqueta en una mano y un pandero forrado de piel en alto; detrás, dos guitarristas bajo luz roja
MAREF abrió la noche a las nueve, con banda y en formato eléctrico. A 200 mm desde la valla e ISO 8000, con la luz que daba el escenario.
Cinco músicos en fila sobre el escenario, abrazados por los hombros y mirando al público, con MAREF en el centro
MAREF y su banda, en fila y abrazados frente al público de la Plaza Mayor. Tomada desde el público, con parte del equipo del escenario cortando el plano por abajo.
MAREF, con una guitarra eléctrica clara colgada, canta al micrófono con un brazo levantado sobre un fondo rojo
Plano abierto: casi todo el encuadre es negro y solo el fondo rojo despega la figura. Así se veía el escenario desde el público, sin acceso al foso.

Nosotros estábamos delante desde las ocho y cinco, con dos cámaras: 1.346 fotografías de su pase, hora y media larga, empezando con luz de día y acabando de noche cerrada. Un telonero local suele quedarse en una línea del programa y en un par de menciones al día siguiente; aquí tiene su sección y sus fotos.

MAREF canta al micrófono sujetando un pandero cuadrado forrado de piel, con la baqueta sobre el parche
El pandero cuadrado, con su propio micro, en medio de una banda eléctrica. Desde el público, por abajo se cuelan los cables y los pies de micro del escenario.
MAREF canta con la boca muy abierta y sujeta un pandero cuadrado forrado de piel con la baqueta levantada
Tres segundos después del golpe, con la baqueta ya levantada fuera del parche. A la derecha, un instrumento de cuerda con su arco, en su pie.

Fotografiar a un Stone desde el público

En cada entrada del Diario contamos algo del trabajo, y esta noche el trabajo cambió de sitio. En el foso se dispara a tres o cuatro metros del escenario, con el artista por encima, sin nadie delante y con libertad para moverse de un lado a otro. Desde el público no hay nada de eso: el sitio que se consigue es el sitio que se tiene, hay cabezas, brazos y móviles entre la cámara y el escenario, y la distancia se paga en milímetros de objetivo y en pasos de sensibilidad.

Ronnie Wood, con chaqueta verde metalizada y correa blanca de tachuelas, toca la guitarra con la boca abierta
Casi el mismo plano que la foto anterior. Entre una y otra cambian el gesto de la cara, las manos y unos grados de encuadre.
Ronnie Wood de pie con una Les Paul y chaqueta metalizada verde y azul, ante el telón rojo desenfocado
150 mm desde la cuarta fila a f/2.8, con el telón desenfocado detrás. ISO 1250 para sostener 1/200 de segundo a esa focal.

Hubo dos puestos, y ninguno se eligió: se cogió lo que quedaba libre. Uno en la valla, con el 70-200; otro en la cuarta fila, con el 35-150. Las condiciones, dichas una a una. La distancia: entre la valla y el escenario está el foso vacío, y desde la cuarta fila hay además tres personas por medio; lo que en el foso se resuelve con un 70-200 aquí pide todo el objetivo, y cada milímetro que se gana se paga en luz. La altura: el escenario de la Plaza Mayor queda alto para quien está a ras de suelo, así que el ángulo es siempre de abajo arriba y los pies de micro tapan caras. Lo que se mueve delante: un móvil en alto entra en el encuadre justo cuando el artista hace el gesto, y no se le puede pedir que lo baje. Y el tiempo: en el foso hay tres canciones; entre el público está el concierto entero, pero no se puede cambiar de sitio.

Ronnie Wood con las piernas abiertas y la cabeza baja sobre la guitarra; detrás, la batería y el telón rojo
Cinco segundos después, con la cabeza baja sobre la guitarra. A 116 mm desde la cuarta fila entra también la batería y el bombo pintado del fondo.
Ronnie Wood sonríe con la cara girada y las dos manos en la guitarra; al fondo, el batería de la banda
A 150 mm desde la cuarta fila, con el foco del lateral entrando por la izquierda del encuadre. Es la toma con el ISO más bajo de la serie, 1000.
Ronnie Wood con una guitarra dorada bajo luz violeta; detrás, el batería y el bombo con un ojo pintado
Cambio de luz y cambio de guitarra: el violeta sustituye al rojo y aparece la dorada con correa amarilla. A 135 mm desde la cuarta fila, con el batería al fondo.

Y esto no es una impresión: está escrito en los archivos. Desde la valla, el 96 % de las fotos salieron a 200 milímetros, el tope del objetivo; de las doce fotos del concierto que se publican aquí desde ese puesto, las doce están a 200 clavados. No es una preferencia estética: es que no había manera de acercarse más. Desde la cuarta fila, con el 35-150, el margen fue de 41 a 150 milímetros, y de ahí salen los pocos planos abiertos de la noche. La sensibilidad fue de ISO 500 a 6.400 según la pantalla tuviera blanco o rojo detrás, y la velocidad se mantuvo alrededor de 1/640 para congelar a un hombre de 79 años que no se está quieto. Dos cuerpos, dos puestos, 1.298 fotografías en sesenta y siete minutos sin moverse del sitio.

Ronnie Wood mira hacia la cámara con el mástil de la guitarra en alto, entre humo y con un foco hexagonal encendido detrás
Ronnie Wood a las 22:42, con el mástil apuntando hacia arriba. El humo se come el fondo del escenario y deja los focos en manchas; 119 mm desde la cuarta fila a ISO 1250.
Ronnie Wood, con la guitarra levantada, mira hacia la cámara; detrás, un foco hexagonal encendido y humo en el escenario
Un segundo después de la anterior y con el encuadre algo más abierto. Entra más escenario por la derecha: otro par de focos y los haces rojos sobre el humo.
Ronnie Wood, con chaqueta tornasolada y guitarra amarilla, mira hacia un lado; detrás, humo teñido de rojo y azul
La guitarra de tapa amarilla de mosaico, ahora de frente. Detrás, el humo en rojo y azul y unos focos que a 119 mm desde la cuarta fila no acaban de desenfocarse.
Ronnie Wood toca la guitarra amarilla detrás de un pie de micro, entre dos focos hexagonales encendidos
Un segundo más tarde y con el pie de micro cruzado por delante. Desde el público el sitio no se elige: se espera a que el músico se mueva o se acepta el hierro en medio.

Con todo eso, salieron. No las mismas fotos que desde el foso, sino otras: el escenario con la plaza delante, el artista entre los brazos de quien le mira, y una escala que las fotos de foso no tienen, porque desde allí no se ve al público. Estamos contentos con el resultado, y lo decimos con la tranquilidad de quien lo ha hecho de las dos maneras.

Ronnie Wood mira hacia abajo, a las manos sobre la guitarra amarilla, con el fondo del escenario en azul
A 150 mm desde la cuarta fila y con el azul comiéndose el fondo: detrás solo se adivinan la estructura y las cajas del escenario.
Ronnie Wood gira la cabeza hacia un lado con la guitarra amarilla en las manos y luz azul al fondo
Mismo segundo que la anterior, con la cabeza ya levantada. Por el borde izquierdo entra la mano de alguien que queda fuera del encuadre.
Ronnie Wood toca la guitarra amarilla de pie; detrás, el batería y un bombo pintado con la palabra AMMO
Vertical a 150 mm desde la cuarta fila, a las 22:44. Entran el batería y el bombo con el ojo pintado, y detrás el fondo en morados y verdes.
Ronnie Wood toca la guitarra con las piernas abiertas ante el telón rojo, con focos hexagonales a los lados
Plano entero a 79 mm desde la cuarta fila, f/2.5 y 1/1600. El telón rojo ocupa todo el fondo y detrás, sin nadie, quedan la batería y los amplificadores.

Hay noches en que las condiciones no son las adecuadas, y se trabaja igual. Somos resilientes, y no es una palabra de discurso: sabemos hacer nuestro trabajo en cualquier condición, con la luz que haya y desde donde haga falta. No sabemos quién decide dónde puede estar un fotógrafo. No sabemos quién decide desde dónde se hace la foto. Solo sabemos que la foto ha salido. Nos quitaron tres metros de foso y nos dieron cuarenta de plaza. Con lo segundo también sabemos.

Ronnie Wood toca con los ojos cerrados y la cabeza baja; a la izquierda, un músico al bajo, y detrás un foco hexagonal
A 150 mm desde la cuarta fila e ISO 3200. A la izquierda, desenfocado, uno de los músicos de la banda al bajo; a la derecha, el foco hexagonal encendido.
Ronnie Wood de frente, con la boca abierta, sujeta con las dos manos el mástil de la guitarra ante el telón rojo
De frente al público, con las dos manos en el mástil. A la izquierda el amplificador Fender, a la derecha la batería. 129 mm desde la cuarta fila, ISO 3200.
Ronnie Wood toca inclinado hacia delante con las piernas abiertas; a la derecha, un músico con guitarra acústica
Vertical a 139 mm desde la cuarta fila. Por abajo entran el borde del escenario y los monitores, que es lo que se ve cuando se dispara desde el público.
Ronnie Wood con los ojos cerrados y la boca abierta mientras toca la guitarra, sobre fondo negro y con un micrófono a la derecha
El fondo negro se lo traga todo y deja la camisa y la guitarra como única referencia. 150 mm desde la cuarta fila e ISO 3200.
Ronnie Wood, de camisa azul, toca una Gibson Les Paul recortado sobre el fondo oscuro del escenario
El fondo se va a negro salvo la franja de telón rojo de la izquierda, y la luz de atrás le perfila el pelo. A 119 mm desde la cuarta fila e ISO 2000.
Ronnie Wood con la boca abierta y la guitarra al pecho; junto a él, Imelda May ríe con una pandereta y la mano en su brazo
Las once y cuarto pasadas, sobre el fondo rojo del escenario. A 150 mm desde la cuarta fila, la focal más larga de las cuatro, y el fotograma entero, sin recortar.

Las fiestas siguen

Aquella noche quedaban tres citas más en la Plaza Mayor, todas gratuitas: Carolina Durante el viernes 11, con Bravo Maldonado antes; Ana Guerra y Leire Martínez el sábado 12; y el domingo 13, El Pérrez a las 19:30 y, a las 21:00, «Pura Verdad Flamenco», con Kiki Morente, Lin Cortés, Enrique Heredia «Negri», Sandra Carrasco y Belén López, que cierra las fiestas.

Si te perdiste las anteriores, aquí están la de Paco Devotion, Bego Martín y Mëstiza, la noche de las cabinas; la de Carlos Baute, bajo la lluvia; la de Rusowsky; la de Burning y Obús; y la de Judeline y Sandra Promis, del primer sábado.

Fotografías: Samy Haggag y César Mena.

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