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Burning y Obús en la Plaza Mayor: casi un siglo de rock en una noche

El domingo 6 de septiembre la Plaza Mayor juntó a Burning y a Obús, dos bandas que suman más de noventa años de carretera entre las dos. Estuvimos en las dos actuaciones.

IFecha
7 de septiembre de 2026
IISección
Eventos
IIIFotografías
10
IVLectura
3 min
Fortu Sánchez con los brazos en alto y las letras de Obús encendidas detrás, en la Plaza Mayor

El domingo 6 de septiembre la Plaza Mayor cambió de registro. Después del pop del primer fin de semana llegó la noche de rock de las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo: Burning a las 21:00 y Obús a las 22:45, con las vallisoletanas Cianóticas Perdidas abriendo a las 20:00. Cubrimos las dos actuaciones, acreditados por la Concejalía de Turismo, Eventos y Marca Ciudad del Ayuntamiento de Valladolid.

Entre las dos bandas juntaron, como escribió el Diario de Valladolid, casi un siglo de música: el rock urbano de los setenta y el heavy de los ochenta, en la misma plaza y con dos horas de diferencia.

Burning, cincuenta años de rock urbano

Burning salió del barrio madrileño de La Elipa en 1974 y se convirtió en uno de los símbolos del rock urbano en español. De la formación original solo queda en activo Johnny Cifuentes, que sigue al frente: gafas oscuras, pañuelo al cuello y el rótulo de neón de la banda encendido detrás durante todo el pase. Cumplieron cincuenta años en 2024, y la gira que los trajo a Valladolid sigue siendo la de esa cifra.

Johnny Cifuentes abre los brazos con el rótulo de neón rojo de Burning encendido a su espalda
Johnny Cifuentes, el único de la formación original que sigue en activo.
El guitarrista de Burning, con la guitarra, delante del rótulo de neón rojo de la banda
El rótulo de neón estuvo encendido todo el pase.

Sonaron «Una noche sin ti» y «Mueve tus caderas», que es lo que la plaza había venido a oír.

Johnny Cifuentes canta desde el teclado, con gafas oscuras y pañuelo al cuello, bajo una luz roja
Cifuentes alternó el teclado y el frente del escenario.
Johnny Cifuentes sujeta el micrófono con las dos manos entre el humo gris del escenario
Humo gris y luz blanca: cuando el escenario lo pone fácil.
Johnny Cifuentes con el puño en alto y gritando, recortado sobre el fondo negro
El puño en alto, sobre el negro.

Obús, y la plaza se puso de pie

Obús se fundó en Madrid en 1980 y fue de las bandas que pusieron el heavy metal en el mapa en España. Al frente sigue Fortu Sánchez, con el pelo rojo y el chaleco de siempre, y detrás un muro de LED que pasó del fuego a las barras de color según el tema. De su repertorio sonaron «Va a estallar el Obús» —que en enero de 1982 fue el primer single de heavy en llegar al número uno de Los 40— y «Otra vez en la ruta».

Fortu Sánchez al micrófono con el muro de LED convertido en llamas rojas a su espalda
El muro de LED, en llamas.
El guitarrista de Obús con su Jackson delante de la pantalla de LED, que proyecta cerezas gigantes
La pantalla cambia de motivo con cada tema.

Tres canciones, y un muro de LED detrás

En un concierto así se fotografía desde el foso y solo durante las tres primeras canciones. No es una norma de la casa: es la de la mayoría de las giras, y significa que lo que no salga en esos diez minutos no va a salir. Se llega sabiendo por dónde entra cada uno y qué lado del escenario tiene la luz.

El bajista de Obús levanta el bajo dentro de un haz de luz azul cargado de humo
Un haz azul con humo: la luz que dibuja.

Y hay una dificultad que no se ve en la foto terminada: la pantalla de LED del fondo es una fuente de luz, no un decorado. Cambia de color y de intensidad cada pocos segundos, y el fotómetro va detrás. Si se expone para la pantalla, la cara queda negra; si se expone para la cara, el fondo se quema y se pierde justo lo que identifica el concierto. Se trabaja en manual, se decide antes qué se quiere perder, y se corrige entre tema y tema.

Fortu Sánchez con la mano en la oreja pidiendo al público, con barras verdes y azules de LED detrás
La pantalla detrás, la cara delante: se expone para la cara.

Las fiestas siguen

La Plaza Mayor no para hasta el domingo 13, y todos sus conciertos son gratuitos. El martes 8 es el día grande: la festividad de la patrona, con procesión desde la iglesia de San Lorenzo y misa solemne.

Fotografías: César Mena y Samy Haggag.

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